Aller au contenu principal

Espacios protegidos

Seleccionar filtros

  • Espacios Naturales Protegidos

    De acuerdo con la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y la Biodiversidad, tienen la consideración de Espacios Naturales Protegidos aquellos «espacios del territorio nacional, incluidas las aguas continentales y las aguas marítimas bajo soberanía o jurisdicción nacional, incluidas la zona económica exclusiva y la plataforma continental, que cumplan al menos uno de los requisitos siguientes y sean declarados como tales:

    • Contener sistemas o elementos naturales representativos, singulares, frágiles, amenazados o de especial interés ecológico, científico, paisajístico, geológico o educativo.
    • Estar dedicados especialmente a la protección y el mantenimiento de la diversidad biológica, de la geodiversidad y de los recursos naturales y culturales asociados.

    La Legislación estatal prevé cinco figuras de protección (Parques, Reservas Naturales, Áreas Marinas Protegidas, Monumentos Naturales, Paisajes Protegidos); la legislación autonómica relativa a la conservación de la naturaleza incrementa las denominaciones elevando la tipología de espacios naturales a más de 40.

    Para saber más

Nombre Figura de protección Descripción
Obarenes-Sierra de Cantabria Zonas de Especial Proteccion para las Aves (Directiva Aves)
(Categoría UICN: No aplica)
Con una superficie de 5.166 ha, el espacio “Obarenes-Sierra de Cantabria” está constituido por una alineación montañosa con orientación preferente este-oeste y litologías calcáreas, con abundancia de cortados rocosos, que comprende las sierras que limitan por el norte la Depresión del Ebro y la separan de las cuencas de Miranda y Treviño. El espacio está formado por dos unidades separadas por el cañón que forma el río Ebro en las Conchas de Haro: una occidental correspondiente a los Montes Obarenes con altitudes medias de 800-900 m, y otra oriental al este del Ebro, la Sierra de Cantabria-Toloño, de aspecto más compacto y con una línea de cumbres entre los 1.000 y los 1.264 m de altitud. Predominan las orientaciones a mediodía sobre materiales calcáreos en las que el paisaje, como consecuencia de las antiguas prácticas ganaderas, se caracteriza por la abundancia de matorrales (bujedos, sabinares de Juniperus phoenicea, coscojares y aulagares), a los que acompañan extensos encinares y quejigares en las laderas al pie de los cortados y extensas repoblaciones de pinos. Destacan por su singularidadlos bosques de encinas con abundancia de madroño, muy escasos en La Rioja, así como las extensiones de matorrales arborescentes con sabinas y coscojas.
Leer más
Obarenes-Sierra de Cantabria Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat)
(Categoría UICN: No aplica)
Con una superficie de 5.166 ha, el espacio “Obarenes-Sierra de Cantabria” está constituido por una alineación montañosa con orientación preferente este-oeste y litologías calcáreas, con abundancia de cortados rocosos, que comprende las sierras que limitan por el norte la Depresión del Ebro y la separan de las cuencas de Miranda y Treviño. El espacio está formado por dos unidades separadas por el cañón que forma el río Ebro en las Conchas de Haro: una occidental correspondiente a los Montes Obarenes con altitudes medias de 800-900 m, y otra oriental al este del Ebro, la Sierra de Cantabria-Toloño, de aspecto más compacto y con una línea de cumbres entre los 1.000 y los 1.264 m de altitud. Predominan las orientaciones a mediodía sobre materiales calcáreos en las que el paisaje, como consecuencia de las antiguas prácticas ganaderas, se caracteriza por la abundancia de matorrales (bujedos, sabinares de Juniperus phoenicea, coscojares y aulagares), a los que acompañan extensos encinares y quejigares en las laderas al pie de los cortados y extensas repoblaciones de pinos. Destacan por su singularidadlos bosques de encinas con abundancia de madroño, muy escasos en La Rioja, así como las extensiones de matorrales arborescentes con sabinas y coscojas.
Leer más
Sierra de Alcarama y Valle del Alhama Zonas de Especial Proteccion para las Aves (Directiva Aves)
(Categoría UICN: No aplica)
Con una superficie de 10.216,79 ha, el espacio denominado “Sierra de Alcarama y Valle del Alhama” constituye un espacio representativo de la montaña ibérica de carácter más mediterráneo en La Rioja. Está formado por un conjunto de sierras de escasa altitud, con cortados rocosos, que encuentran la cota más alta en el Cerro Monegro (1.187 m), en un territorio con predominio de suaves relieves en torno a los corredores fluviales del Alhama y sus afluentes. El matorral mediterráneo con romero, tomillo, aulaga, sabina mora y coscoja es el claro protagonista del paisaje, fruto de la intensa utilización agrícola y ganadera de otras épocas. La presencia de sustratos ricos en yesos propicia además el desarrollo de interesantes matorrales gipsícolas.
Leer más
Sierra de Alcarama y Valle del Alhama Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat)
(Categoría UICN: No aplica)
Con una superficie de 10.216,79 ha, el espacio denominado “Sierra de Alcarama y Valle del Alhama” constituye un espacio representativo de la montaña ibérica de carácter más mediterráneo en La Rioja. Está formado por un conjunto de sierras de escasa altitud, con cortados rocosos, que encuentran la cota más alta en el Cerro Monegro (1.187 m), en un territorio con predominio de suaves relieves en torno a los corredores fluviales del Alhama y sus afluentes. El matorral mediterráneo con romero, tomillo, aulaga, sabina mora y coscoja es el claro protagonista del paisaje, fruto de la intensa utilización agrícola y ganadera de otras épocas. La presencia de sustratos ricos en yesos propicia además el desarrollo de interesantes matorrales gipsícolas.
Leer más
Peñas de Iregua, Leza y Jubera Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat)
(Categoría UICN: No aplica)
Conjunto de roquedos que marcan la transición entre el Valle del Ebro y el Sistema Ibérico, en los que se encajan los ríos Leza, Iregua y Jubera. El sustrato lo forman conglomerados, calizas (generando alguna forma kárstica) y yesos, sobre el que aparecen extensas superficies de matorral, bosques de encinas y quejigos, y repoblaciones forestales con pino laricio (Pinus nigra) y pino silvestre (Pinus sylvestris).
Leer más
Peñas de Iregua, Leza y Jubera Zonas de Especial Proteccion para las Aves (Directiva Aves)
(Categoría UICN: No aplica)
Conjunto de roquedos que marcan la transición entre el Valle del Ebro y el Sistema Ibérico, en los que se encajan los ríos Leza, Iregua y Jubera. El sustrato lo forman conglomerados, calizas (generando alguna forma kárstica) y yesos, sobre el que aparecen extensas superficies de matorral, bosques de encinas y quejigos, y repoblaciones forestales con pino laricio (Pinus nigra) y pino silvestre (Pinus sylvestris).
Leer más
Peñas de Arnedillo. Peñalmonte y Peña Isasa Zonas de Especial Proteccion para las Aves (Directiva Aves)
(Categoría UICN: No aplica)
Con una superficie de 3.436,63 ha las Peñas de Arnedillo, Peñalmonte y Peña Isasa componen una alineación de sierras calizas con altitudes medias entre los 1.100 m y 1.200 m (con su punto más alto en Peña Isasa, 1.474 m) que se suceden a lo largo de aproximadamente 15 km en dirección noroeste-sureste, en el contacto entre el Sistema Ibérico y el Valle del Ebro. El espacio presenta fuertes pendientes que, en más de la mitad del territorio superan el 25%. Las máximas inclinaciones se registran en el sector occidental, concretamente en las Peñas de Arnedillo y en la ladera meridional de Peñalmonte. En su interior se encuentran algunas vetas de carbón, lo que explica que todavía hoy sean visibles restos de antiguas excavaciones mineras, instalaciones, pozos y galerías. También emergen de las entrañas de estas tierras aguas termales con grandes propiedades terapéuticas, de las que se puede disfrutar en el balneario de Arnedillo y las pozas aledañas que surgen a orillas del río Cidacos. El sustrato calizo y la climatología de carácter mediterráneo, unidas a una fuerte degradación de los suelos, hacen que la formación vegetal que predomine sea el matorral. Testigos de la vegetación potencial de la zona, persisten algunos bosquetes de carrasca. Desde los años sesenta las repoblaciones de coníferas han protegido de la erosión estos suelos que se encontraban intensamente deforestados; en las últimas décadas, al disminuir la presión humana, los matorrales mediterráneos han recolonizado el territorio.
Leer más
Peñas de Arnedillo. Peñalmonte y Peña Isasa Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat)
(Categoría UICN: No aplica)
Con una superficie de 3.436,63 ha las Peñas de Arnedillo, Peñalmonte y Peña Isasa componen una alineación de sierras calizas con altitudes medias entre los 1.100 m y 1.200 m (con su punto más alto en Peña Isasa, 1.474 m) que se suceden a lo largo de aproximadamente 15 km en dirección noroeste-sureste, en el contacto entre el Sistema Ibérico y el Valle del Ebro. El espacio presenta fuertes pendientes que, en más de la mitad del territorio superan el 25%. Las máximas inclinaciones se registran en el sector occidental, concretamente en las Peñas de Arnedillo y en la ladera meridional de Peñalmonte. En su interior se encuentran algunas vetas de carbón, lo que explica que todavía hoy sean visibles restos de antiguas excavaciones mineras, instalaciones, pozos y galerías. También emergen de las entrañas de estas tierras aguas termales con grandes propiedades terapéuticas, de las que se puede disfrutar en el balneario de Arnedillo y las pozas aledañas que surgen a orillas del río Cidacos. El sustrato calizo y la climatología de carácter mediterráneo, unidas a una fuerte degradación de los suelos, hacen que la formación vegetal que predomine sea el matorral. Testigos de la vegetación potencial de la zona, persisten algunos bosquetes de carrasca. Desde los años sesenta las repoblaciones de coníferas han protegido de la erosión estos suelos que se encontraban intensamente deforestados; en las últimas décadas, al disminuir la presión humana, los matorrales mediterráneos han recolonizado el territorio.
Leer más
Sierras de Demanda, Urbion, Cebollera y Cameros Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat)
(Categoría UICN: No aplica)
Gran espacio de montaña ibérica en el sur de La Rioja, que comprende las Sierras de la Demanda, Urbión, Cebollera y Cameros, junto a los valles de los ríos Oja, Najerilla, Iregua y Leza. Este es el espacio de mayor extensión, abarcando un tercio de la superficie de La Rioja, en el que las condiciones ambientales favorecen la presencia de grandes masas forestales. La cabaña ganadera todavía es importante predominando el ganado vacuno y ovino, aunque hasta hace unos 100 años era mucho mayor y predominaba el ganado lanar trashumante. Son importantes los aprovechamientos forestales que se gestionan en el marco de los Montes de Utilidad Pública, y también los cinegéticos, coincidiendo con la Reserva Regional de Caza Demanda - Cameros. Con una superficie de 138.607 ha constituye el gran espacio de la Red Natura representativo del Sistema Ibérico Septentrional en La Rioja, se extiende por las cuencas altas de los ríos Oja, Najerilla, Iregua y Leza, y reúne las sierras y cimas más elevadas de la región, con altitudes que oscilan entre los 1.500 m de Monte Real y los 2.271 m del pico San Lorenzo. La localización de este espacio en el nexo geográfico entre la región atlántica y la mediterránea, la altitud y orientación de las sierras dotan a este espacio de unas características bioclimáticas muy singulares en el conjunto de la región biogeográfica mediterránea en España. Hábitats y especies de distribución predominantemente eurosiberiana (hayedos, bosques mixtos de frondosas, perdiz pardilla, etc.) encuentran en este espacio montañoso uno de los pocos enclaves en los que aparecen dentro de la región Mediterránea en España Sin duda, su principal seña de identidad son los extensos bosques. Los encinares, rebollares y quejigares de las zonas más bajas van dando paso conforme se gana en altura a los hayedos, la formación más extensa de todas. En las zonas de cumbres, dominadas por los matorrales y pastizales de alta montaña ibérica, aparecen también algunos rodales de pino negro, como los del Castillo de Vinuesa. Mención especial merecen el conjunto de humedales de la sierra de Urbión, una reliquia glaciar totalmente aislada desde el punto de vista biogeográfico que acoge un alto porcentaje de endemismos y especies de montaña.
Leer más
Sierras de Demanda, Urbion, Cebollera y Cameros Zonas de Especial Proteccion para las Aves (Directiva Aves)
(Categoría UICN: No aplica)
Gran espacio de montaña ibérica en el sur de La Rioja, que comprende las Sierras de la Demanda, Urbión, Cebollera y Cameros, junto a los valles de los ríos Oja, Najerilla, Iregua y Leza. Este es el espacio de mayor extensión, abarcando un tercio de la superficie de La Rioja, en el que las condiciones ambientales favorecen la presencia de grandes masas forestales. La cabaña ganadera todavía es importante predominando el ganado vacuno y ovino, aunque hasta hace unos 100 años era mucho mayor y predominaba el ganado lanar trashumante. Son importantes los aprovechamientos forestales que se gestionan en el marco de los Montes de Utilidad Pública, y también los cinegéticos, coincidiendo con la Reserva Regional de Caza Demanda - Cameros. Con una superficie de 138.607 ha constituye el gran espacio de la Red Natura representativo del Sistema Ibérico Septentrional en La Rioja, se extiende por las cuencas altas de los ríos Oja, Najerilla, Iregua y Leza, y reúne las sierras y cimas más elevadas de la región, con altitudes que oscilan entre los 1.500 m de Monte Real y los 2.271 m del pico San Lorenzo. La localización de este espacio en el nexo geográfico entre la región atlántica y la mediterránea, la altitud y orientación de las sierras dotan a este espacio de unas características bioclimáticas muy singulares en el conjunto de la región biogeográfica mediterránea en España. Hábitats y especies de distribución predominantemente eurosiberiana (hayedos, bosques mixtos de frondosas, perdiz pardilla, etc.) encuentran en este espacio montañoso uno de los pocos enclaves en los que aparecen dentro de la región Mediterránea en España Sin duda, su principal seña de identidad son los extensos bosques. Los encinares, rebollares y quejigares de las zonas más bajas van dando paso conforme se gana en altura a los hayedos, la formación más extensa de todas. En las zonas de cumbres, dominadas por los matorrales y pastizales de alta montaña ibérica, aparecen también algunos rodales de pino negro, como los del Castillo de Vinuesa. Mención especial merecen el conjunto de humedales de la sierra de Urbión, una reliquia glaciar totalmente aislada desde el punto de vista biogeográfico que acoge un alto porcentaje de endemismos y especies de montaña.
Leer más
Sotos y Riberas del Ebro Zonas de Especial Proteccion para las Aves (Directiva Aves)
(Categoría UICN: No aplica)
En su conjunto el río Ebro constituye un corredor ecológico fluvial que vertebra longitudinalmente la Comunidad Autónoma de La Rioja en un territorio intensamente humanizado que ha sufrido multitud de intervenciones que han transformado el paisaje convirtiendo la llanura aluvial en una gran zona agrícola y relegando los bosques de ribera principalmente a las orillas del cauce fluvial. En el río Ebro a su paso por La Rioja se pueden distinguir dos zonas bien diferenciadas. Una desde Haro hasta Logroño, en la que el río discurre encajado y sin apenas llanura aluvial caracterizado por un bosque de galería estrecho con abundantes alisos. Y otra desde Logroño hasta Alfaro, más caudaloso, tras recibir el agua de los ríos Iregua y Ega, en la cual la llanura aluvial aumenta. Como consecuencia encontramos un río meandriforme libre, que forma islas, antiguos cauces (madres), zonas temporalmente inundables, y donde se desarrollan auténticos “sotos”, en forma de amplios bosques de ribera, con mayor superficie. El espacio protegido Red Natura “Sotos y Riberas del Ebro” (ES2300006) comprende un total de 93,7 km de tramos fluviales del río Ebro en La Rioja que representan el 49 % de los 192 km que recorre el río Ebro desde las Conchas de Haro hasta Alfaro. Este espacio con una superficie de 1.704 ha, incluye siete espacios de ribera situados en los tramos inicial, medio y final del río Ebro a su paso por La Rioja: “Riberas del Ebro en Haro y la Sonsierra”, el más largo con 36,1 km de longitud; “Riberas del Ebro en Cenicero y Fuenmayor”, con 26 km; el “Soto de los Americanos”, el más pequeño abarcando 2,2 km de tramo de río Ebro; “Sotos de la Fresneda, Peñacasa y Cortados de Aradón”, que incluye 7,5 km; “Sotos de Calahorra”, recorriendo 9,6 km; “Sotos de Aldeanueva de Ebro y Rincón de Soto”, con 5,3 km de forma algo discontinua; y “Sotos del Ebro en Alfaro”, abarcando 7 km de río.
Leer más
Sotos y Riberas del Ebro Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat)
(Categoría UICN: No aplica)
En su conjunto el río Ebro constituye un corredor ecológico fluvial que vertebra longitudinalmente la Comunidad Autónoma de La Rioja en un territorio intensamente humanizado que ha sufrido multitud de intervenciones que han transformado el paisaje convirtiendo la llanura aluvial en una gran zona agrícola y relegando los bosques de ribera principalmente a las orillas del cauce fluvial. En el río Ebro a su paso por La Rioja se pueden distinguir dos zonas bien diferenciadas. Una desde Haro hasta Logroño, en la que el río discurre encajado y sin apenas llanura aluvial caracterizado por un bosque de galería estrecho con abundantes alisos. Y otra desde Logroño hasta Alfaro, más caudaloso, tras recibir el agua de los ríos Iregua y Ega, en la cual la llanura aluvial aumenta. Como consecuencia encontramos un río meandriforme libre, que forma islas, antiguos cauces (madres), zonas temporalmente inundables, y donde se desarrollan auténticos “sotos”, en forma de amplios bosques de ribera, con mayor superficie. El espacio protegido Red Natura “Sotos y Riberas del Ebro” (ES2300006) comprende un total de 93,7 km de tramos fluviales del río Ebro en La Rioja que representan el 49 % de los 192 km que recorre el río Ebro desde las Conchas de Haro hasta Alfaro. Este espacio con una superficie de 1.704 ha, incluye siete espacios de ribera situados en los tramos inicial, medio y final del río Ebro a su paso por La Rioja: “Riberas del Ebro en Haro y la Sonsierra”, el más largo con 36,1 km de longitud; “Riberas del Ebro en Cenicero y Fuenmayor”, con 26 km; el “Soto de los Americanos”, el más pequeño abarcando 2,2 km de tramo de río Ebro; “Sotos de la Fresneda, Peñacasa y Cortados de Aradón”, que incluye 7,5 km; “Sotos de Calahorra”, recorriendo 9,6 km; “Sotos de Aldeanueva de Ebro y Rincón de Soto”, con 5,3 km de forma algo discontinua; y “Sotos del Ebro en Alfaro”, abarcando 7 km de río.
Leer más
Zona maritimo terrestre de los acantilados de Aguadu Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat)
(Categoría UICN: No aplica)
La zona marítimo terrestre de los acantilados de Aguadú están situados en el extremo norte del territorio de Melilla, ocupando la línea de costa acantilada que sin solución de continuidad se prolonga hasta la punta del Cabo Tres Forcas en Marruecos. Se trata de un acantilado de alrededor de 100 metros de altura, protegido por una plataforma de abrasión que forma la Punta de Rostrogordo y que al tiempo, provoca la existencia de fondos rocosos de enorme limipieza que presentan un gran valor ecológico por la presencia de coralígeno mediterráneo hasta una profundidad aproximada de 20 metros. En esta fachada acantilada se presenta una columna estratigráfica visible a lo largo de la carretera que baja hasta la punta de Rostrogordo. Los materiales, sedimentarios en su mayoría, sufrieron la influencia de las erupciones volcánicas datadas en el Plioceno, por lo que presenta en su parte superior capas intercaladas de cineritas andesíticas. Los materiales sedimentarios, comenzando desde la parte superior del acantilado situado en la meseta de Rostrogordo están compuestos por una primera capa de travertinos procedentes de depósitos carbonatados de hasta 4 metros de espesor. Bajo la capa de travertinos aparecen las coladas de cineritas que dan paso a un nivel superior de molasas formadas por calcarenitas o calizas clásticas de color pajizo en donde se distinguen fenómenos de disolución cárstica que han formado simas y depósitos de arcillas rojas de descalcificación. Bajo esta capa de molasas se presentan unos potentes sedimentos de areniscas, de 45 metros, entre los que destacan fenómenos de erosión diferencial provocados por el viento de levante que combate la costa, y laminaciones convulsionadas y estratificación entrecruzada. Bajo las areniscas, se encuentra un nivel inferior de molasas, que en la punta de Rostrogordo entran en el mar, formando la plataforma de abrasión. Bajo estos sedimentos existe una capa de margas grises que en la punta de Rostrogordo no es visible pero que aparece en el nivel del mar en las porciones más al norte del acantilado. La existencia de pozos en Melilla se explica en esta sucesión de sedimentos por la gran porosidad de las areniscas, por la acción cárstica sobre los carbonatos superiores y por la presencia de las margas grises, que con su carácter impermeable permiten la existencia de acuíferos. De aquí viene el nombre de "Aguadú" para la zona, que refiere la presencia de "agua dulce" a orillas del mar en aquellos lugares en que la capa de margas grises aparece sobre la cota 0, apareciendo surgencias en las molasas de aguas de infiltración. La erosión de la zona es importante debido a la acción del viento de levante y del mar. El efecto de esta erosión y la presencia de sedimentos carbonatados y silíceos ha provocado la existencia de suelos, que aunque inestables debido a frecuentes desprendimientos y a deslizamientos de las acumulaciones de arcillas, han permitido la colonización de aquellos lugares de menor pendiente, presentando una diversidad de hábitats que aporta diversidad a la vegetación entre los que destacamos la presencia de matorral halonitrófilo (Pegano-Salsoletea) y vegetación de acantilados mediterráneos con Limonium. La porción de acantilado más vertical y más alejada de la punta de Rostrogordo se encuentra protegida del mar por una superficie amplia sobreelevada de la orilla del mar por unos 10 metros en la que se presenta matorral termomediterráneo calcícola, con intrusiones de vegetaciones próximas, como Pinus halepensis, Phoenix canariensis, Ficus carica... En la parte superior del acantilado, en contacto ya con los límites fronterizos, la erosión ha abierto barrancos que dejan en superficie suelos silíceos originados por la capa interpuesta de cineritas, apareciendo especies que no se pueden encontrar en otros lugares de Melilla, destacando varias especies de jaras (Cistus), con influencia de pinos y acacias de la repoblación próxima, y la presencia de Helyanthemum caput-felis. En el contexto de la Ciudad de Melilla, la zona de acantilados de Aguadú ocupa una situación privilegiada desde el punto de vista paisajístico, pues la existencia de miradores sobre el acantilado a 100 metros sobre el nivel del mar, ponen a la población en contacto con el único paisaje no urbanizado del territorio en donde la conjunción tierra-mar, especialmente a la luz y transparencia del aire originados por los vientos de poniente, constituye un auténtico espectáculo visual.
Leer más
Barranco del Nano Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat)
(Categoría UICN: No aplica)
El barranco del Nano es una zona agreste por tratarse de la caída desde las alturas de la meseta de Rostrogordo, que llega a ser de 123 metros, hasta el valle del Río de Oro, sólo a 30 metros. En las últimas décadas ha escapado a la influencia negativa humana al ser terrenos de utilización militar excluidos de la circulación de personas y vehículos. Forma un profundo valle con vertientes de alta pendiente que pueden ser superiores a los 80 metros de desnivel, y por lo tanto con un grado de insolación bajo durante gran parte del día. En la cabecera del valle, en la meseta, se presentan terrernos menos inclinados dominados por una costra travertínica que ha desaparecido aguas abajo debido a la erosión fluvial y eólica. Conforme se baja por el valle van apareciendo los materiales sedimentarios existentes bajo la costra travertínica, dominando las areniscas y más localmente las molasas. Los terrenos superiores, desprovistos de cubierta vegetal, han originado litosoles poco desarrollados que son colonizados por Asphodelus, constituyendo una pseudoestepa de gamones. Los terrenos excavados por las fuertes lluvias torrenciales dan paso en las laderas a la aparición de fluvisoles, que a veces pueden tener un espesor superior a 100 cems y que han originado la existencia de algunas huertas y más puntualmente, arenosoles producto de la erosión de las areniscas. La fuerte pendiente general del terreno, con las consiguientes dificultades de acceso y el uso militar han evitado la completa sustitución de la vegetación ancestral por vegetación nitrófila, al tiempo que ha evitado algunas formas de contaminación orgánica de gran influencia en terrenos cercanos por la presencia de un Parque periurbano de uso social y recreativo. Estas son las causas de que, tanto en estos barrancos como en terrenos militares próximos existan algunos ejemplares de Tetraclinis articulata, especie sólo presente en Europa en la Comunidad española de Murcia, lo que constituye el principal valor ecológico del terreno desde el punto de vista botánico. Una parte de las laderas están cubiertas por pequeñas masas de Pinus halepensis de repoblación, apareciendo en el resto del terreno algarrobos, higueras y acebuches (Ceratonia siliqua, ficus carica y Olea europaea). Otra singularidad de la zona es la presencia del arroyo de Tigorfaten, que entrando desde Marruecos, confluye en territorio melillense con el barranco del Nano propiamente dicho. La entrada de este cauce es importante debido al efecto de barrera biogeográfica para algunas especies de las alambradas que establecen los límites fronterizos. Ningún animal de tamaño medioo o grande puede atravesar las alambradas salvo por los dispositivos de control de caudal situados bajo los puentes. Por ello, este terreno es visitado por especies como chacales, por ejemplo.
Leer más
 
 
 
 
 
 

A continuación, se ofrecen distintos enlaces de descarga de la cartografía en formato Shapefile.

Si lo desea puede descargar la cartografía completa de los distintos grupos de Espacios protegidos:

O también tiene la opción de descarga, en el mismo formato, de la selección aplicada en los filtros de su izquierda:

El sistema de referencia nativo de los datos es WGS 84 (CRS84) en coordenadas geográficas -  EPSG 4326.

marca de gota  Enlaces de interés